
Hoy voy a levantar la copa para pedir por vos, por mí y por nosotros. ¿Será nuestro año el 2009? Ojala... porque creo que lo merecemos.
Que raro venir al Banco sabiendo que estas lejos y que no puedo cruzarte, al menos, con la mirada. Siento que estamos más cerca que nunca, pero sé que físicamente estamos lejos. Igualmente, me da un poco de consuelo saber que falta poquito para que vuelvas y que después tenemos las vacaciones por delante y muchas cosas más que a decir verdad quedan entre vos y yo (para no quemarlas).